Es increible lo que pasa en este video
PALABRA DE VIDA 7
viernes, 2 de octubre de 2015
lunes, 31 de agosto de 2015
martes, 7 de julio de 2015
Su presencia es importante
Su presencia es lo mas importante en este mundo, ya que sin ella no podríamos hacer mayo cosa.
Moisés un hombre muy sabio, siempre pidió a Dios que su presencia fuese con él, y si no iba con él, él no se movería.
Éxodo 33:15 Moisés claramente le dice a Dios que si su presencia no va a ir que no los saque de el lugar en donde están. La presencia de Dios siempre estuvo con él ya que hallo gracia en sus ojos.
Te preguntaras ¿Que hago para que la presencia de Dios este conmigo?
En Juan 14:15-18 podemos ver algo que dejo dicho Jesucristo.
“Si me amáis, guardad mis mandamientos. Y yo rogaré al Padre y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre, el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no lo ve ni lo conoce; pero vosotros lo conocéis, porque vive con vosotros y estará en vosotros.”
Si quieres que la presencia de Dios vaya contigo debes de guardar sus mandamientos, y si guardas sus mandamientos hallaras gracias delante de sus ojos.
Es muy sencillo, obedece a Dios, y su presencia estará contigo, y todo empezara a marchar mejor; con Dios todo es mas fácil y todo tendra un final feliz
domingo, 28 de junio de 2015
¿Cual es el mayor acto de amor?
¿Cual es la mejor muestra de amor?
El amor se puede demostrar de muchas maneras, muchos dirán que cuando se pude matrimonio, alejarse de una persona y dejarla que sea feliz o dar detalle significativos, pero yo hoy quiero hablarte de la mejor manera de demostrar amor o la mejor muestra de amor, pero antes piensa ¿que es el amor?
El amor es un sentimiento de afecto vivo e inclinación hacia una persona o cosa que se le desea lo bueno.
Tu ya te imaginara de que acto de amor te voy a hablar, pero antes mira el video para que estes seguro y te intereses mas por leer lo siguiente.
Bueno si sigues leyendo es porque te ha de interesar lo siguiente. Te voy a compartir algo que me ha estado inquietando y es sobre el amor, yo se que vista la imagen y pensaste otra cosa, pero si empezaste, termina.
La ciencia quiere negar el mayor acto de amor que hemos escuchado y quiere guiarse por lo que se ve y si solo existe lo que vemos entonces el aire, el oxigeno, etc, tampoco existen solo por que no vemos aquellas cosas, pero existen gracias a que por ellas respiramos. Jesucristo te ama y ha hecho el acto mas grande de amor que se ha podido ver (Rom 5:6). Te pregunto ¿tu serias capaz de dar tu vida por personas que hablan mal de ti, que te escupen la cara, que te ven con maldad? Creo que no. Tu darías la vida por tus seres mas queridos y que hay momentos que no quisieras verlos en tu vida, pero te digo que hubo una persona que aun sabiendo todo eso, no le importo si no que si amor fue, es y sera tan grande que sin pensarlo dos veces dijo: Por amor a ustedes daré mi vida. Él no vio colores, ni estaturas, ni físicos; lo hizo por amor.
El amor de Dios va mas allá de lo que te imaginas, el amor de Dios no tiene limites y si el te amo, te ama y te amara ¿por que tu no hacerlo? Demuéstrale amor así como Él lo hace todos los días contigo, cuando te levantas, en tu diario vivir y cuando te acuestas sin saber si vas a despertar, pero Dios al día siguiente te despierta y te dice "hijo despierta que un nuevo día empezó." Yo me di cuenta de que alguien me amaba cuando entendí esto, cuanto entendí que dio a su hijo por amor a mi, que su hijo dio su vida por amor a mi y si me aman ¿como no amarlos? Creo que ese es el mayor acto de amor.
Gracias por estar atento, te deseo lo mejor y demuestra amor a aquel que te lo demuestra a diario. Bendiciones.
sábado, 20 de junio de 2015
¿Arrepentimienioto?
Cuando tu te arrepientes tienes un cambio de mentalidad ¿como así?, simple; un cambio de mentalidad es cuando tu entiendes que no estas haciendo las cosas bien y que si sigues así no vas a poder ver la gloria de Dios en tu vida y mucho menos el reino de los cielos.
Mateo 2:3 Podemos ver claramente como Juan el Bautista estaba predicando en el monte de jadea y les dice que se arrepienta, que cambien su mentalidad porque el reino de los cielos se ha acercado; Jesús el reino de los cielos viviente. Él tenia una mentalidad distinta a todos y el propósito de Jesús era hacer volver al hombre al original, con mentalidad de reino, como fue Adán en el edén. Mientras Adán estaba en el edén tenia una mentalidad distinta a la que tenemos ahora, y Jesús quería y quiere hacernos volver a esa mentalidad: Mentalidad de reino.
Hch 2:38 Cuando tu cambias tu mentalidad todo cambia para bien; pecados son perdonados,, el Espíritu Santo viene sobre nuestras vidas Hch 3:19, nos confirma que Dios quiere que tengamos un cambio de mentalidad.
Dios busca adoradores en espíritu y verdad, pero si tu no has tenido ese cambio de mentalidad (arrepentimiento) ¿como piensas que vas a llegar allá?
¿Como cambio mi mentalidad?
Empieza volviéndote del pecado y no tengo que decirte que es pecado o cuales son por que tu los has de conocer y debes de saber cuales son los que tu cometes a diario; deja de hacer lo que a Dios no le agrada y empezando a hacer lo que le agrada
¿Que le agrada a Dios?
Dios quiere que tu seas amigo de Él, pero no cualquier amigo; Él busca amigos íntimos, que el tiempo que pases con Él sea de lo mas agradable para ti, que le escuches y le obedezcas, como paso con Abraham (Isaías 41:8).
Trata de hacer todas las cosas como para Dios y veras que todo va a empezar a mejorar en tu familia, estudios y trabajo, ten un arrepentimiento pleno que sea de corazón
Repite esta oración si quieres tener un cambio en tu vida: Señor te agradezco por todo lo que me das, y por lo que haces en mi vida, y por ser fiel conmigo y con mi familia, pero hoy reconozco que no he sido fiel y no he tenido esa mentalidad de reino que debo tener, te pido perdón y hoy me arrepiento y te pido ayuda en mi vida diaria para poder hacer mejor las cosas.
Ahora debemos de empezar a actuar con una mentalidad distinta; mentalidad de reino.
Bendiciones y gracias por leer este blog, cualquier sugerencia comenta, no te olvides de compartirla con tus amigos.
Trata de hacer todas las cosas como para Dios y veras que todo va a empezar a mejorar en tu familia, estudios y trabajo, ten un arrepentimiento pleno que sea de corazón
Repite esta oración si quieres tener un cambio en tu vida: Señor te agradezco por todo lo que me das, y por lo que haces en mi vida, y por ser fiel conmigo y con mi familia, pero hoy reconozco que no he sido fiel y no he tenido esa mentalidad de reino que debo tener, te pido perdón y hoy me arrepiento y te pido ayuda en mi vida diaria para poder hacer mejor las cosas.
Ahora debemos de empezar a actuar con una mentalidad distinta; mentalidad de reino.
Bendiciones y gracias por leer este blog, cualquier sugerencia comenta, no te olvides de compartirla con tus amigos.
viernes, 12 de junio de 2015
La conducta de un cristiano
¿Cómo puede saber un cristiano qué hacer o qué no hacer? ¿Es correcto para un creyente ir a bailar o ir al teatro, jugar cartas, fumar, beber, escuchar música rock o participar en otros placeres o diversiones mundanas? “No améis al mundo” (I Juan 2:15).
Muchos jóvenes convertidos están luchando por cuestiones similares a las planteadas. Ellos encuentran que ciertas practicas están claramente condenadas en la Biblia, pero que hay muchas otras, que no están mencionadas. Es el propósito de esta lección proveer al estudiante con una serie de estándares que pueden ayudarle a decidir si deberían o no involucrarse en actividades cuestionables. Una pregunta que debes hacerte a ti mismo es: “¿Lo haría Jesús?”.
A. Primero de todo, ¿está claramente prohibido por el Señor para los creyentes hoy?
Si así es, evítalo como una plaga mortal. Si tú no lo sabes, no lo hagas hasta que hayas tenido la oportunidad de tener una respuesta (I Tesalonicenses 5:22).
B. Entonces, ¿hay algo en ello que pueda glorificar a Dios?
En I Corintios 10:31, leemos esta declaración plena: "Todo lo que hagas, hazlo para la Gloria de Dios". Antes de involucrarte en la actividad en cuestión, ¿puedes honestamente pedir la bendición de Dios sobre ella, creyendo que Él será honrado a través de tu participación?
C. ¿Es esto "del mundo"? Si lo es, entonces no es “de Cristo”.
Él dijo concerniente a Sus discípulos: "Ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo" (Juan 17:16). Él no era "del mundo" en absoluto. Él estaba aquí, pero no era de aquí (I Juan 2:15-17).
¿Lo hubiera hecho el Señor? Él nos ha dejado ejemplo para que sigamos sus pisadas. I Pedro 2:21.
D. ¿Te agradaría ser encontrado haciendo eso cuando el Señor regrese?
Alguien sabiamente ha remarcado: "¡No hagas nada, digo “nada”, ni vayas a ningún lugar que te causase vergüenza si el Señor regresara en ese momento!" (I Juan 2:28)
¿Puedes sentir libertad de hacerlo cuando recuerdas que el Espíritu Santo de Dios mora en ti?
"¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?" (I Corintios 6:19; Efesios 4:30).
E. ¿Es una conducta apropiada para un hijo de Dios?
Cuando un hijo del Rey procede de una manera indigna, acarrea desgracia sobre el nombre de su Padre. Así hacen los cristianos que se comportan de una manera inapropiada (Romanos 2:24; Colosenses 1:10).
F. ¿Qué efectos tendrá tu conducta sobre otros?
¿Será un buen testimonio a los no salvos, o creerán que no hay realmente diferencia entre un cristiano y un incrédulo? (II Corintios 5:17) Además, ¿será esto causa para que alguien nuevo en la fe tropiece? El apóstol Pablo nos advierte que ninguno de nosotros debería ser "piedra de tropiezo o una ocasión de caer en el camino de un hermano" (Romanos 14:13).
G. Finalmente, ¿hay la menor duda en tu mente acerca de eso?
Si la hubiera, entonces no lo hagas, porque "el que duda es condenado... porque todo lo que no proviene de fe es pecado" (Romanos 14:23).
En conexión con este tema de lo que un cristiano puede o no puede hacer, es bueno recordar que "no estamos bajo la Ley, sino bajo la Gracia" (Romanos 6:14-15). Esto no significa que podemos hacer lo que queremos, sino mas bien significa que queremos hacer lo que a Dios le agrada porque él ha hecho tanto por nosotros. No evitamos placeres y diversiones mundanas porque debemos evitarlas, sino porque queremos evitarlas. La razón por la cual queremos hacerlo de esa manera es porque Cristo murió por nosotros, y ahora nuestras ambiciones son para vivir de una manera agradable a Él (II Corintios 5:14-15). Dios no dice: "Si se privan de placeres pecaminosos, entonces serán cristianos". Sino que Él dice, en efecto, a los creyentes: "¡Ustedes son cristianos! Ahora vivan de una manera que sea consistente con su alto llamado" (Efesios 4:1). Existe la posibilidad que un cristiano olvide su digna posición e ir en pos de las cosas del mundo. En tal caso, Dios le hará retornar con amorosa corrección, como un pastor que trae de regreso a su oveja descarriada poniéndola sobre sus hombros alrededor de su cuello. Así que, si la Gracia de Dios es olvidada por un creyente, él será restaurado por el gobierno de Dios.
Muchos jóvenes convertidos están luchando por cuestiones similares a las planteadas. Ellos encuentran que ciertas practicas están claramente condenadas en la Biblia, pero que hay muchas otras, que no están mencionadas. Es el propósito de esta lección proveer al estudiante con una serie de estándares que pueden ayudarle a decidir si deberían o no involucrarse en actividades cuestionables. Una pregunta que debes hacerte a ti mismo es: “¿Lo haría Jesús?”.
A. Primero de todo, ¿está claramente prohibido por el Señor para los creyentes hoy?
Si así es, evítalo como una plaga mortal. Si tú no lo sabes, no lo hagas hasta que hayas tenido la oportunidad de tener una respuesta (I Tesalonicenses 5:22).
B. Entonces, ¿hay algo en ello que pueda glorificar a Dios?
En I Corintios 10:31, leemos esta declaración plena: "Todo lo que hagas, hazlo para la Gloria de Dios". Antes de involucrarte en la actividad en cuestión, ¿puedes honestamente pedir la bendición de Dios sobre ella, creyendo que Él será honrado a través de tu participación?
C. ¿Es esto "del mundo"? Si lo es, entonces no es “de Cristo”.
Él dijo concerniente a Sus discípulos: "Ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo" (Juan 17:16). Él no era "del mundo" en absoluto. Él estaba aquí, pero no era de aquí (I Juan 2:15-17).
¿Lo hubiera hecho el Señor? Él nos ha dejado ejemplo para que sigamos sus pisadas. I Pedro 2:21.
D. ¿Te agradaría ser encontrado haciendo eso cuando el Señor regrese?
Alguien sabiamente ha remarcado: "¡No hagas nada, digo “nada”, ni vayas a ningún lugar que te causase vergüenza si el Señor regresara en ese momento!" (I Juan 2:28)
¿Puedes sentir libertad de hacerlo cuando recuerdas que el Espíritu Santo de Dios mora en ti?
"¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?" (I Corintios 6:19; Efesios 4:30).
E. ¿Es una conducta apropiada para un hijo de Dios?
Cuando un hijo del Rey procede de una manera indigna, acarrea desgracia sobre el nombre de su Padre. Así hacen los cristianos que se comportan de una manera inapropiada (Romanos 2:24; Colosenses 1:10).
F. ¿Qué efectos tendrá tu conducta sobre otros?
¿Será un buen testimonio a los no salvos, o creerán que no hay realmente diferencia entre un cristiano y un incrédulo? (II Corintios 5:17) Además, ¿será esto causa para que alguien nuevo en la fe tropiece? El apóstol Pablo nos advierte que ninguno de nosotros debería ser "piedra de tropiezo o una ocasión de caer en el camino de un hermano" (Romanos 14:13).
G. Finalmente, ¿hay la menor duda en tu mente acerca de eso?
Si la hubiera, entonces no lo hagas, porque "el que duda es condenado... porque todo lo que no proviene de fe es pecado" (Romanos 14:23).
En conexión con este tema de lo que un cristiano puede o no puede hacer, es bueno recordar que "no estamos bajo la Ley, sino bajo la Gracia" (Romanos 6:14-15). Esto no significa que podemos hacer lo que queremos, sino mas bien significa que queremos hacer lo que a Dios le agrada porque él ha hecho tanto por nosotros. No evitamos placeres y diversiones mundanas porque debemos evitarlas, sino porque queremos evitarlas. La razón por la cual queremos hacerlo de esa manera es porque Cristo murió por nosotros, y ahora nuestras ambiciones son para vivir de una manera agradable a Él (II Corintios 5:14-15). Dios no dice: "Si se privan de placeres pecaminosos, entonces serán cristianos". Sino que Él dice, en efecto, a los creyentes: "¡Ustedes son cristianos! Ahora vivan de una manera que sea consistente con su alto llamado" (Efesios 4:1). Existe la posibilidad que un cristiano olvide su digna posición e ir en pos de las cosas del mundo. En tal caso, Dios le hará retornar con amorosa corrección, como un pastor que trae de regreso a su oveja descarriada poniéndola sobre sus hombros alrededor de su cuello. Así que, si la Gracia de Dios es olvidada por un creyente, él será restaurado por el gobierno de Dios.
miércoles, 3 de junio de 2015
Resolviendo conflictos
La capacidad del ser humano de interactuar ha hecho que vivamos en sociedad. Claro que es un riesgo, hay ofensas y también alegrías, más aún cuando decidimos casarnos y formar una familia. No hay nada que nos robe más la estabilidad que tener un problema con el cónyuge o con los hijos, por eso es importante aprender a resolver los conflictos y vivir en paz. Cuando yo me casé no sabía cómo manejar las situaciones complicadas; mi esposa y yo teníamos diferente estilo, producto de lo que aprendimos en nuestra familia. Así que fue necesario replantear nuestra postura y encontrar el equilibrio. Una señora nos recomendó que nunca durmiéramos en diferente cama, por muy enojados que estuviéramos, y la verdad es que funciona, porque la cercanía motiva el diálogo y la reconciliación.
Al pensar en resolver conflictos debemos establecer prioridades. Lo primero que debes atender son tus problemas matrimoniales, luego los problemas que puedas tener con tus hijos; después, atiende los problemas con tu familia extendida, con tus amigos cercanos y después, puedes atender a los demás. Primero debes ser luz en tu casa y luego, reflejarla a tu alrededor. La Palabra de Dios es la mejor guía para resolver cualquier conflicto y vivir en paz. De hecho, en la Biblia leemos que es posible enojarnos, pero lo importante es no pecar dejándonos dominar por la ira, ya que hacerlo abre la puerta a las tentaciones de la ofensa, la arrogancia y la falta de perdón[1].
El primer paso para resolver un conflicto es no tener ganas de pelear, ser sabio, dejar la necedad porque a los necios que solo andan buscando pleito nadie los aguanta[2]. Ya sabemos que si buscamos, encontramos, lo que también se aplica a los problemas y contiendas. Si buscas con quien pelear, seguro lo encontrarás, pero esa postura desgasta y nos impide gozar la vida. Hay que resolver los conflictos para vivir felices y aprovechar las bendiciones grandes y poderosas que Dios tiene para nosotros.
Así que es de sabios dominar el temperamento y el enojo, por el contrario, es de tontos dejarse llevar por las emociones negativas y darle rienda suelta a la ira[3]. El que se enoja, pierde, y a nadie la gusta perder, todos queremos ganar. Yo estudié leyes y en una cátedra que se llama Debate Público nos enseñaban que enojar al contrincante era la clave para ganar un pleito, porque el enojado pierde la capacidad de razonar, dice tonteras, se confunde y queda a la deriva en sus argumentos. De hecho, enojados decimos cosas que no pensamos ni sentimos y herimos a las personas. Por lo tanto, no caigas en desventaja dejándote dominar por el enojo. Mantén la calma y verás que será más fácil resolver los conflictos. Cuando la ira nos ciega caemos en pecado y se produce una bola de nieve de orgullo, amargura, tristeza y aislamiento. Todo esto forma como una costra, una capa dura que es muy difícil remover. ¿Qué necesidad tenemos de volver más grandes los conflictos? Lo mejor es no llegar a esos extremos, controlar el enojo, dialogar y resolver lo más rápido posible. Recordemos que de palabras se pasa a golpes y a tragedias. Entonces, todo es más difícil y doloroso. Aprende a reconocer tus límites y establece alarmas que te indiquen en qué momento detenerte, tomar un tiempo y razonar para no caer en la tentación del orgullo que provoca más dificultades.
Dios es nuestro mejor ejemplo de moderación en momentos de conflicto. La Palabra dice que incluso Él se enoja, pero pronto se le pasa porque Su amor es más grande que Su enojo[4]. Imitémoslo, que nuestro enojo pase pronto porque nuestro amor es más grande. Ponle límites a los conflictos, establece un tiempo para resolverlos, ponte a cuentas y avanza. No permitas que un problema sea tropiezo en tu vida. Es mentira que el tiempo lo resuelve todo, al contrario, un conflicto no resuelto que se deja al tiempo se hace más grande porque abre la puerta a confusiones, mal entendidos y amargura. Todas esas obras son del enemigo que desea aislarte, mantenerte lejos de quienes te aman para derrotarte. Esa es su estrategia, no se lo permitas. Hay que poner plazos cortos y oportunos para resolver los conflictos pendientes.
Otro consejo es saber cuándo hablar y cuándo callar, porque sabemos que nuestra boca tiene poder. Así que no la usemos sin pensar ya que podrías decir palabras que lastiman y será más difícil el perdón. Que tu boca sirva para dar respuestas amables, no groseras que le echan leña al fuego del enojo[5]. Por un momento piensa lo que Dios te ha dado para decir a otros, ¿será un cuchillo o será bálsamo para curar heridas?[6] El Señor te ha dado la capacidad para bendecir, no la desperdicies. Pídele que te dé dominio propio para no hablar más de la cuenta y perder relaciones. Habla, pero en el momento oportuno. Hay que encontrar balance.
Y por supuesto, ¡aprende a escuchar! Callar es de sabios y entendidos[7]. Si alguien está muy enojado, no le debatas, deja la necedad y escucha, sino serán como ametralladoras dispuestas a ver quién mata primero[8]. Escucha y comunícate asertivamente, esa es la clave.
Prepárate en oración para resolver los conflictos. Antes de reclamar, ponte a cuentas sobre lo que has hecho, porque todos hemos ofendido de alguna forma. Confiesa y reconoce antes de señalar errores[9]. Si sales con la espada desenvainada no lograrás la reconciliación, ya que lo que vale es el poder de la humildad. Explica a tu ser querido: “Yo también he dicho y hecho cosas que te ofendieron, quiero cambiar y vivir en paz”. De esa forma derribarás barreras. Si le das al Señor Su lugar en tus relaciones y si le pides ayuda, todo será más fácil, ya que es como ir de la mano con alguien poderoso que te respalda en cualquier momento. Si actúas con humildad, será como si un poder sobrenatural lime las asperezas y prevalezca el amor. Demuestra que hay un cambio genuino en ti y los demás lo reconocerán. El poder del amor y del perdón son maravillosos cuando hay deseo por lograr la paz. Hemos visto matrimonios donde ambos están heridos, pero luego, postrados delante de Dios, encuentran la fortaleza para sanar y empezar de nuevo. Entonces disfrutan de la vida juntos, tal como Dios desea. No hay conflicto que no se pueda resolver con la ayuda del Señor.
Pídele al Señor que te enseñe cómo lograrlo, que te dé sabiduría para que venga paz a tu casa, que sea ungüento restaurador que limpie toda amargura, herida, soledad, depresión, tristeza, ofensa y argumento de Satanás. Dile: “Señor Jesús, te doy gracias porque a través Tu sangre tengo salvación y vida eterna. Así como me has perdonado, pido fuerza para perdonar y para pedir perdón. Venda las heridas, sana el corazón de quienes he ofendido, dame fuerza para encontrar el perdón, hazme libre de todo dolor y angustia. Confieso que he ofendido, que he hecho mal, he dañado con mis palabras. Te pido que me des sabiduría para resolver el problema, hablar y estar en paz en Tu nombre. ¡Gracias, Jesús!”
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